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El reto de la movilidad

 

 

La movilidad no es un concepto nuevo. Muchas empresas llevan años incorporándola a sus procesos de negocio. Y lo que un día estuvo reservado a un selecto grupo de profesionales es hoy moneda común. Nadie discute que su implantación resulta beneficiosa para la empresa, que mejora sus beneficios reduciendo costes, y para el cliente, que pasa a contar con herramientas flexibles que le permiten estar informado y tomar decisiones en cualquier momento y en cualquier lugar. Su grado de adopción crece tan deprisa y en tantas áreas, que la movilidad ha dejado ya de ser una ventaja competitiva para convertirse en una ineludible necesidad.

 

No falta mucho tiempo para que los procesos de negocio y la productividad de una empresa dependan, al menos en parte, de su capacidad para comprender, gestionar, controlar y mantener la seguridad de las herramientas y tecnologías que permiten la movilidad de sus empleados y servicios. Y, contra lo que muchos parecen pensar, este no es sólo un problema técnico, sino también financiero y estratégico. Un problema, en fin, cuya solución podría afectar a más de ocho millones de trabajadores en nuestro país.

 

En un momento en el que también la industria española empieza a pensar en estrategias de movilidad y en el que surgen áreas de inversión tan susceptibles de adoptarlas como la de trazabilidad, resulta imprescindible poder contar con soluciones flexibles. Por eso, los fabricantes de ERP-CRM nos estamos preocupando de dotar a empresas de todos los tamaños de herramientas con amplias funcionalidades, integración, escalabilidad y, sobre todo, fácil gestión desde entornos móviles. Es una apuesta segura, ya que una implantación de estas características tiene un alto retorno de la inversión.

 

Todo esto adquiere una especial relevancia cuando hablamos de CRM. Poder acceder remotamente y en tiempo real a los datos de clientes supone un claro valor añadido y una valiosa herramienta de ventas para las empresas. Para ello, es vital contar con aplicaciones que aúnen flexibilidad, potencia y facilidad de uso.

 

No hay tiempo que perder. En un entorno empresarial cada vez más competitivo se impone incorporar aquellas tecnologías que permiten aumentar la productividad y optimizar los costes, sin perder de vista un factor fundamental: la seguridad. Las compañías que no sean capaces de asumir este cambio y evolucionar a un ritmo constante, no tardarán en ceder ante el competidor más ágil.